22 sept 2018

¿Qué hacer en Santa Marta y sus alrededores?


Santa Marta: patrimonio arquitectónico, playas paradisíacas, reservas naturales. Un paraíso entre el mar Caribe y la Sierra Nevada.


Por eso, hoy descubriremos cómo llegar, qué hacer y qué ruta trazar en la bahía más linda de América.

¿Cómo llegar?

Desde las principales ciudades de Colombia salen vuelos directos al aeropuerto Simón Bolívar de Santa Marta (aerolíneas como Avianca o Latam, o lowe cost como Wingo o Viva Air). Es importante resaltar que este aeropuerto está ubicado a 1,5 kilómetros del centro histórico de la ciudad, por lo cual, para llegar allí hay que tomar un bus urbano (40 minutos aprox.) o un taxi (entre $20.000 y $25.000).

Pero como los trayectos en avión a veces no son tan económicos como nos gustaría (trucos para volar más barato), siempre existe la opción de viajar en bus desde Bogotá, Medellín, Cali o demás ciudades del interior del país; pero ojo ¡es un viaje muy largo! entre 15 y 20 horas.

Recomendación: si deciden llegar en avión elijan una silla con ventana del lado izquierdo del avión y no se pierdan el aterrizaje. Como el aeropuerto colinda con el mar, la sensación de acuatizar y finalmente tocar tierra es increíble.


Venta típica de arepa de huevo. 

¿Qué hacer?

Los planes en Santa Marta son múltiples y para todo tipo de viajeros: desde disfrutar de la playa, conocer poblaciones cercanas o visitar el acuario, hasta perderse en la inmensidad de Ciudad Perdida o del Parque Tayrona.

Nota: la zona de playas en Santa Marta es conocida como El Rodadero y a mí, personalmente, no me gusta mucho por ser demasiado llena de turistas y vendedores. Lo más recomendable es visitar las playas de Taganga, o mejor aún, las del Parque Tayrona (de estas la que más me gustó fue La Piscina por ser más sola y tranquila, y porque el mar parecer literalmente una piscina).


Artesanías de la región.

Cocadas ¡pequeño manjar!
Desde El Rodadero salen lanchas al acuario y a Playa Blanca.


Una ciudad llena de historia:
Santa Marta, la ciudad más antigua de Colombia, y la segunda de Suramérica, está llena de historia en cada una de sus calles. En su patrimonio resaltan edificaciones coloniales como la Casa de la Aduana o la Quinta de San Pedro Alejandrino, lugar donde Simón Bolívar pasó sus últimos días (mi recomendación es hacer esta visita con un guía, pues de lo contrario solo observaremos construcciones, objetos y monumentos sin entender su trascendencia).


Quinta de San Pedro Alejandrino.

Caminar por el centro histórico sin tener un rumbo fijo es otro de los planes qué más disfruté y recomiendo, en especial si la brisa acompaña.

Calles del centro histórico.

Alrededores de ensueño: uno de los grandes atractivos de Santa Marta son sus entornos naturales: pequeñas poblaciones de pescadores que ofrecen atardeceres que se anclan en la memoria (Taganga), parques naturales que combinan la densidad de un bosque tropical con unas inigualables playas de arena blanca y agua turquesa (Tayrona) y hasta la montaña costera más alta del mundo (Sierra Nevada de Santa Marta).


Atardecer en Taganga, Magdalena.

Playa Blanca.

Cabo San Juan - Parque Tayrona: 7:00 a.m.

En los alrededores de Santa Marta también está el acuario, playa blanca o un poco más al norte, pueblos como Buritaca o Palomino, en donde sus ríos se unen con el mar Caribe ofreciendo un espectáculo natural indescriptible. (En lo personal, en estos dos últimos pueblos disfruté más bañarme en el río, pues el mar allí llega muy picado y no es muy apto que digamos para bañistas poco experimentados como yo).

Playas de Palomino, La Guajira. A la izquierda el río Palomino; a la derecha el mar Caribe.

¿Qué ruta traza?

Sin duda, mi recomendación es pasar un día con su noche en el centro, caminar y perderse, y hacer una visita a los principales monumentos (entre estos se destacan la estatua de El Pibe Valderrama, el mirador de Taganga, la quinta de SanPedro y el puerto). 

Monumento a El Pibe Valderrama.
Mirados de Taganga.
Quinta de San Pedro Alejandrino. 

Al día siguiente salir muuuy temprano hacia el Parque Tayrona (los buses se toman en el mercado central directo a la entrada de El Zayno. Es importante llevar agua y la vacuna de la fiebre amarilla), al llegar allí caminar cerca de tres horas hasta Cabo San Juan y pasar el resto del día y la noche en este paraíso en la tierra.

Camino a Cabo San Juan (desde ahí falta aprox. dos horas).
Un poco más cerca (aprox. una hora).

Playas de Cabo San Juan, Parque Tayrona.

Cabo San Juan, Parque Tayrona.

Durante el recorrido merece mucho la pena parar en la panadería Bere y probar sus panes artesanales de queso o chocolate (mis favoritos)).

Atendido por su propietario.

No sé si es el calor, el agua o una receta secreta; pero como ese pan no he probado ninguno más.


Al amanecer del día siguiente visitar la playa La Piscina, salir del parque, coger carretera rumbo a Palomino y pasar allí un par de días más disfrutando de la comida, el clima y el paisaje; y descansando tanto como los animalitos que encontramos allí :)

Playa La Piscina, Parque Tayrona.
Playa La Piscina, Parque Tayrona.

Palomino, La Guajira.

Como ven Santa Marta es una ciudad histórica, majestuosa, bella, amigable e ideal para todo tipo de viajeros, itinerarios y presupuestos, ¡y que nadie se debe perder!


14 sept 2018

8 consejos para ahorrar y viajar


Con unos pequeños cambios en el día a día, vas a ahorrar más dinero del que crees.



Sácate de la cabeza eso de que “hay que ser millonario para poder viajar”. Lo único que necesitas son ganas para hacerlo, disciplina para organizarlo y actitud para disfrutarlo. Aquí te cuento cómo:

1. Ten fuerza de voluntad

No compres todo lo que ves en una vitrina; piensa si verdaderamente lo necesitas y sé consciente de que ese dinero te puede llevar un kilómetro más lejos.

2. No más antojos

Haz tu propio café, prepara tu propio sándwich y reenvasa el agua. Los refrigerios entre comidas pueden costar mensualmente entre 100.000 y 150.000 pesos, y tres botellas de agua diarias equivalen a unos 120.000 pesos mensuales.


3. Madruga

Cambia el taxi por la bicicleta; al tiempo que ahorras, aportas un granito de arena al cuidado del planeta y llegarás temprano.


4. Cocina

Almorzar todos los días por fuera equivale, más o menos, a 100.000 pesos semanales. Prepara tus comidas favoritas en casa y llévalas al trabajo o la universidad.


5. Ahorra

Guarda en una alcancía todas las monedas y billetes que te sobraron en el día. A la hora de viajar, ábrela y verás la grata sorpresa que te llevarás. Un apoyo extra nunca viene mal.

6. Hazlo tú mismo

No pagues por el aseo de tu casa. Puedes limpiar el piso, asear el baño y lavar la ropa como todo un experto.

7. Compara

Pregúntate qué te gustaría más: una noche de fiesta común en tu ciudad o una fiesta inolvidable en Tailandia. ¡La respuesta es obvia! y te hará quedarte feliz en casa viendo televisión.

8. Anticípate

Haz todas las reservaciones de tus viajes (transporte, hospedaje y hasta tours) con antelación. Esto te ahorrará mucho dinero y encontrarás mejores opciones.

Bonus Track

¡Proyéctate! Planea el viaje, siéntelo, visualízalo, ahorra, realiza todo lo que esté a tu alcance para hacerlo realidad, y disfrútalo.


Fotos: Deposit Photos.

31 ene 2018

¿Cómo llegar a Guatapé disfrutando todo el camino?


Uno de los pueblos más bonitos y visitados de Colombia.



Para llegar a Guatapé, uno más de los pueblos maravilla de Colombia, existen varias alternativas: directo desde Medellín (dos horas por tierra), directo desde Bogotá (ocho horas por tierra) o desde Bogotá con parada en Medellín (diez horas por tierra). Sin embargo mi forma fue diferente, combiné vuelo con trayectos por tierra y me funcionó perfecto, pues pude optimizar el tiempo y conocer mucho más. 

Carretera entre El Peñol y Guatapé.

La ruta

Salí de Bogotá el sábado en un vuelo directo a Medellín a las 6:30 am, y como el aeropuerto que sirve a Medellín está ubicado en el municipio de Rionegro, a mitad de camino entre Medellín y Guatapé; inicié mi ruta por el oriente antioqueño en ese punto.

En el aeropuerto tomé una buseta hasta el centro de Rionegro ($2.500), avisé al conductor que mi destino final era Guatapé y me dejó a una cuadra de donde se toman los taxis colectivos hasta el municipio de El Peñol, son carros blancos y muy cómodos que llevan ruta directa por $5.000.

Una vez en El Peñol, el último pasó fue tomar un colectivo Willys por ($2.000) que me llevó hasta Guatapé. Llegué a las 11:00 am (con varias paradas).



El Peñol: un pueblo con historia

Antes de llegar a Guatapé hice una parada en el municipio de El Peñol para conocer un poco más de cerca su historia y visitar la emblemática réplica del viejo Peñol.

Al igual que el municipio de Guatavita, Cundinamarca; todo el territorio urbano y rural de El Peñol fue inundado para la construcción del embalse hidroeléctrico El Pañol-Gutapé entre 1972 y 1979. Posteriormente, se dio pasó a la reconstrucción del pueblo en un territorio cercano al del municipio original, pero perdiendo la arquitectura clásica que lo caracterizaba y que hoy en día se puede apreciar visitando la réplica, ubicada a pocos kilómetros de la plaza principal. En ella se encuentra la representación de la iglesia antigua, la plaza principal y algunas de sus principales edificaciones, donde funcionan puestos de comidas, bebidas y venta de artesanías ¡excelente plan!


Plaza Principal del antiguo Peñol.
Arquitectura antigua del pueblo. 

Guatapé: naturaleza, sol y diversión

Una vez en Guatapé el plan es empezar a caminar por sus calles, todas muy bonitas, y apreciar los zócalos, característica principal e histórica que nació de la necesidad de convertir el pueblo en el eje turístico del oriente antioqueño.

El diseño de los zócalos radica en la labor que se ejerza en cada casa o negocio.
Por ley, todas las propiedades del casco central de Guatapé deben tener zócalos. 


Lo que yo hice fue llegar, caminar un poco, visitar la Plazoleta del Zócalo, tomar allí una cerveza e ir a instalarme al hostal que había reservado: el LakeView Hostel, un poco retirado de la plaza principal pero muy cómodo y silencioso a la hora de dormir, con gente muy amable, buenos precios en su bar y restaurante, ricos cocteles, desayuno exquisito y con una vista excepcional ¡Recomendado!


Plazoleta del Zócalo. En la antigüedad este espacio estaba dedicado a huertos y conserva de animales domésticos.
En  2011 se dio paso a la construcción de la que hoy se conoce como la plazoleta bicentenaria del municipio. 

Posteriormente, tomé camino hacia la famosa Piedra del Peñol, donde por $18.000 y subiendo 740 escalones logré la mejor vista de toda la represa.


Desde lo más alto de la Piedra del Peñol.

En las noches el plan fue tomar algunos tragos en el hostal, salir a comer a la Plazoleta del Zócalo, disfrutar de los artistas callejeros, gozar la música de la plaza principal y aprovechar los baratísimos precios de todos los tragos. 





La oferta gastronómica en Guatapé es amplia y económica; y las actividades acuáticas son protagonistas, el recorrido en ferry rumbero por el embalse es muy agradable y los recorridos en caballos, cuatrimotos o bicicletas por el pueblo y sus alrededores también son un gran plan.


Como dato final, les cuento que por estos pueblos durante el día hace mucho sol y calor (indispensable llevar protector solar) pero las noches son muuuuuy frías, por lo cual, también es importante tener un buen abrigo.


Así pues, queda demostrado que para salir de la rutina no se necesita de mucho tiempo ni dinero, solo ganas de pasar un fin de semana diferente conociendo cada vez más lugares de Colombia :)