Así, como lo dijo el poeta alemán
del siglo XlX, “Múnich está entre la cerveza y el arte, entre las colinas”.
La capital del estado bávaro se
encuentra al norte de los Alpes, bañada por el río Isar, epicentro de
surfistas, bañistas y de todas las personas que durante los veranos alemanes
quieren darse un baño de agua y sol. ¡Ojo! Los inviernos son muy largos, muy fríos o con mucha nieve.
Múnich es una ciudad
multicultural y cosmopolita, una de las más costosas de Alemania por cierto,
pero que no se debe dejar de visitar por la riqueza de sus museos, por la
tradición de su cultura y por la exquisitez de su cerveza y gastronomía.
Pero, más allá de eso... ¿qué hay
exactamente por hacer en Múnich?
Museos
La pinacoteca (antigua, nueva
o moderna) / Der Pinakothek (alte, neue oder moderne): es un espacio para
apreciar pinturas de manera detallada y pasando por los diferentes momentos de
la historia y el arte. Esta es una de las pinacotecas más destacas del mundo.
El museo BMW / Das BMW Museum: dedicado a la historia de los carros y motos de la marca BMW. Es uno de los más visitados de la ciudad y cuenta también con una exhibición de los últimos lanzamientos de la marca. En un solo recorrido también es posible visitar el Olympiapark.
El museo alemán / Das Deutsches Museum: la primera cosa mágica de este lugar es su ubicación, está en una isla rodeado por el río Isar, por lo que se accede a él atravesando un largo puente. Una vez adentro, nos transportamos a un mundo de ciencia y tecnología con objetos interactivos, simuladores y pantallas táctiles sobre todos los inventos y grandes desarrollos de los alemanes en el desarrollo humano y en los ámbitos de transporte, salud, ingeniería, astronomía, música, anatomía y de más.
Campo de concentración Dachau / Dachau-Konzentrationslager: es un
museo conmemorativo del que fue el primer campo de concentración nazi en época
de la segunda guerra mundial y que albergó a más de 200 mil prisioneros, de los
cuales cerca de 42 mil fueron asesinados.
El museo conmemorativo funciona
hoy en el mismo lugar del campo; y a lo largo
del recorrido es posible recrear la vida de los reclusos durante su permanencia
allí en lugares como la cocina, el guardarropas, el calabozo, el campo de tiro,
las fosas comunes y los ‘baños de espuma’.
Cultura
La combinación de modernidad con
costumbres de antaño, en Múnich, son el pan de cada día en cuanto a tendencias
de moda. Es muy común que a las fiestas de cualquier tipo (despedidas,
cumpleaños, conmemoraciones o lo que sea) las personas asistan utilizando los
trajes típicos de la región: lederhosen para hombres y dirndl
para mujeres.
Atención: si un día
decides asistir al Oktoberfest, la principal fiesta cervecera de Múnich y del
mundo, no lo hagas sin el atuendo descrito.
Al desayuno, al almuerzo y a la
cena, la cerveza está presente en la cotidianidad bávara a cualquier hora del
día, pues en su gastronomía, la cerveza es el mejor acompañamiento de la mayoría de platos.
Baviera es una región productora
y altamente consumidora de cerveza. Se calcula que en toda Alemania existen más
de 5.000 tipos de cerveza y cada pueblo tiene la suya propia.
Recomendación bajo
presupuesto: pásate por una tienda de bebidas y compra muchas cervezas de
diferente nombre y estilo, pruébalas todas y si al terminar sigues sobrio (poco
probable), elige tu favorita. Mejor si las bebes junto al Isar.
Por su parte, las comidas típicas
en Múnich son las salchichas blancas con miel-mostaza acompañado de Butterbrezeln
(Weißwurst mit Honig Senf und Butterbrezeln), la ensalada de papa (Kartoffelsalat),
las Bratwurst y el Leberkaese.
Recomendación medio-alto
presupuesto: visitar la Hofbräuhaus, la cervecería estrella de Múnich con más
de 400 años de tradición donde se puede comer y beber en un ambiente muy típico.
Pero si lo tuyo es un turismo más
tranquilo y de espectáculos deportivos, Múnich también tiene grandes escenarios
para eso, como el estadio Alianz Arena,
sede del Bayern München, el equipo de fútbol más veces campeón de la Bundesliga;
el Olympiapark, el centro de los
Juegos Olímpicos de 1972 y que cuenta con grandes piscinas, corredores para
atletismo y campos para practicar miles de deportes, allí también se encuentra
la Olympiaturm que brinda excelente vista de todo el completo deportivo; o el Englischer Garten que con más de 400
mil hectáreas (desde el centro hacia el norte) se convierte en uno de los
parque urbanos más grandes del mundo con senderos para caminar, zonas
ajardinadas y espacios especiales para el surf.
¿Qué más?
Marienplatz: el corazón de la ciudad donde se encuentra el Rathaus (alcaldía) una de las edificaciones más lindas de todo Múnich. También es un escenario ideal para las compras. ¡Es un escenario que hay que vivir!
Karlsplatz: otro punto de encuentro en el centro de la ciudad,
conocida popularmente como Stachus y que se une a Marienplatz por medio de un
largo corredor comercial, la Neuhauser Straße
Odeonsplatz: entrada triunfal de la ciudad. Es una gran plaza
rodeada por majestuosas construcciones
Ángel de la paz / Friedensengel:
uno de esos monumentos poco mencionados pero que verdaderamente vale la
pena conocer por su belleza y por la tranquilidad del lugar. Es una amplia
plazoleta con los hileras imponentes de escalera.
Como ven, Múnich es una ciudad
completa que en una sola visita (tan larga como se pueda y se desee) ofrece
planes para todos los gustos.
Fotos: archivo personal, Claudia Monroy y Depositphotos.
Fotos: archivo personal, Claudia Monroy y Depositphotos.





















